Un terremoto sacude violentamente el suelo bajo nuestros pies, el símbolo mismo de nuestra estabilidad y seguridad.
Soñar con un terremoto suele indicar un cambio repentino e impactante en tu vida real —como una pérdida de empleo inesperada, descubrir un secreto o ver tu visión del mundo destrozada—. Apunta a una profunda sensación de inseguridad.