Los fantasmas y espíritus son símbolos clásicos del pasado que se niega a quedar enterrado. Aparecen cuando te aferras a viejos remordimientos, resentimientos o al duelo.
Un fantasma aterrador sugiere que huyes de un error pasado o un conflicto sin resolver. Un fantasma reconfortante, especialmente de un ser querido fallecido, suele representar la necesidad de consuelo o la sensación de su protección persistente.